La Comarca del Aranda es reconocida por sus frutas (cerezas, peras, melocotones y manzanas) su aceite, sus viñas y, sobre todo, sus hortalizas y leguminosas regadas por las aguas puras de sus ríos y manantiales.
Si a la buena mesa de Aranda, servida con verduras, ensaladas o garbazos, añadimos un aliño de sus óleos, un aromático vino fermentado, servimos unas paletas de cordero aromatizado y finalizamos con trufas del bosque o unos pastelitos de tradición sefardí de miel y nueces, estaremos en disposición de degustar las delicias alimenticias que fueron deleite de papas, condes, obispos, reyes, ricos, plebeyos, cristianos, celtas y judíos.